El texto Frankestein Educador, de Phiippe Meirieu. (1998).en el título , A mitad de recorrido por una verdadera “Revolución copernicana en pedagogía” tiene como objetivo, volver la espalda al proyecto del doctor Frankestein y a la “educación como fabricación”; pues esta debe centrarse en la relación entre el sujeto y el mundo humano que lo acoge. Su función es permitirle construirse a sí mismo como sujeto en el mundo ubicándolo en una historia y comprendiéndola.
Es así como la revolución copernicana tiene algunas exigencias interesantes, tales como:
a. Renunciar o convertir la relación de filiación en una relación de causalidad o de posesión
b. Reconocer a aquel que llega a nuestras manos, que es una persona que no podemos moldear a nuestro gusto.
c. Aceptar que la transmisión de saberes y conocimientos no se realiza de manera mecánica y no se concibe en forma de duplicación de idénticos, como lo implanta en varias formas de enseñanza.
d. Constatar que nadie puede ponerse en el lugar del otro y que todo aprendizaje supone una decisión personal, irreductible del que aprende.
e. No confundir el no-poder del educador en lo que hace, a la decisión de aprender y el poder que se tiene sobre las condiciones que posibilitan esa decisión.
f. Inscribir en el seno de toda actividad educativa la cuestión de la autonomía del sujeto.
g. Asumir la insostenible ligereza de la pedagogía.
De otro lado, el texto Dime cómo evaluar y te diré que tipo de profesional y de persona eres (Santos Guerra, 2003). Aborda la evaluación como un fenómeno que permite analizar nuestras concepciones que sobre ella tenemos. En primer lugar, aclara que la evaluación que se realiza en las instituciones, está condicionada por diversos factores que inciden en ella. Entre ellos tenemos: las prescripciones legales, supervisiones institucionales presiones sociales y condiciones organizativas.
Así mismo, la evaluación nos permite develar las concepciones, actitudes y los principios éticos del evaluador.
Por último el autor nos plantea unas sugerencias para mejorar la práctica de la evaluación, partiendo de las siguientes apreciaciones: poner en tela de juicio las practicas evaluadoras, las preguntas deben conducir a un proceso de investigación rigurosa, tomar decisiones de mejora desde la comprensión que genera la investigación y precisar las condiciones necesarias para que la mejora llegué a buen término.
Al terminar la lectura de los textos, los autores me permitieron reflexionar acerca de la necesidad de hacer cambios en las practicas pedagógicas, ya que, lo primero, l niño que llega a nuestras requiere de nuestro apoyo, pues no es posible educarse solo, necesita de un adulto, y
segundo el conocimiento que se le dé, debe servir para transformarlo, cambiarlo e insertarlo en el mundo.
Finalmente, comprendí que la evaluación debe ser formativa y al servicio de nuestra práctica hay que mejorarla cada día, pues como maestros profesionales, tenemos el compromiso de esa transformación y en nuestras manos esta hacer que el educando se sienta verdaderamente formado.
https://www.youtube.com/watch?v=zSmh-9pP7Lk
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